30 de marzo de 1959¨*, Sur publica "la civilización occidental y nuestra independencia" de M.K. Gandhi, a 90 años de su nacimiento y a 11 años de su muerte, reafirmando la ausencia de un director de productos y marketing de la editorial.
Este es el primer libro escrito por este referente, de este revolucionario, de este lider, de este icono o de este loco según quien lo mire y lo describa.
Desde lo personal y quizás demasiado atravezada por Occidente, Gandhi es alguien inabordablemente complejo desde lo cultural, lo político y porque no también desde la Fe y las convicciones.

Leí el librito rápidamente, mientras tomaba aire este fin de semana, y mas allá de la sonrisa arrancada por la extemporaneidad de afirmaciones tales como
" En consecuencia, no olvide ud lo principal: la maquina es mala en si. Es necesario que poco a poco lleguemos a prescindir de ella. No pertenece al orden de la naturaleza poder lograr un propósito en el instante mismo en que se lo desea. Si, en vez de acoger a la maquina como beneficio, la consideraramos como un mal, no tardaria en desaparecer por si misma" , me sorprendí recordando cuan controversial y duro me había parecido su pensamiento en otros aspectos, a modo de ejemplo recuerdo el mensaje al pueblo británico en la segunda guerra ante la posibilidad de una invasión nazi. Llegando al final del libro (pag 103), reflexionaba de pronto sobre la evolución de los conceptos al ritmo de la historia, y leí entonces
" (...) obtendremos lo que deseamos, no pidiéndolo, sino tomándolo; y para realizar ese esfuerzo, necesitaremos de una gran energía, solo concedida al que proceda de la siguiente manera:
1) no usara la lengua inglesa sino en muy raras ocasiones.
2) si es hombre de leyes, abandonará su profesión y aprenderá el tejido a mano.
3) si es hombre de leyes, empleará sus conocimientos en esclarecer tanto a su pueblo como a los ingleses.
4) si es hombre de leyes, no se mezclará en querellas de opinión, renunciara a los tribunales y favorecerá a las gentes con su experiencia, inictandolas a imtarlo.
5) si es hombre de leyes, rehusará ser juez al mismo tiempo que renunciara a su profesión.
6) si es médico renunciará a la medicina y comprenderá que vale más cuidar el alma que los cuerpos.
7)Si es médico, sea cual fuere la religión a que pertenezca, comprenderá que vale más estar enfermo que ser curado merced alas abominables experiencias de vivisección practicadas en las escuelas de medicina europeas.
8) Aunque sea medico, aprenderá el oficio de tejedor; y cuando un enfermo recurra a él, le revelará el origen de la enfermedad, suministrándole, antes que drogas inútiles; el consejo de combatir la causa misma de su dolencia, pues en eso consiste la ayuda verdadera y la caridad.
(...)"
Cerré el libro, subitamente ya no pensaba, invadía mi cuerpo algo parecido al estupor.
* el libro fue escrito en 1908